El Gobierno de Mato Grosso, en Brasil, impulsa una estrategia para preparar a las empresas del estado ante las oportunidades comerciales del acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, con el objetivo de ampliar las exportaciones, atraer inversiones industriales y aumentar el valor agregado de su producción. La iniciativa fue debatida el 27 de octubre en una reunión entre la Secretaría de Estado de Desarrollo Económico (Sedec-MT), la Cámara de Comercio Italiana en Cuiabá (Italcam), representantes de la Asamblea Legislativa y la Procuraduría General del Estado. La agenda combina la adecuación a los requisitos europeos, la capacitación técnica, la cooperación universitaria y la búsqueda de capital y tecnología procedentes de Italia.
Italia ya es un socio comercial relevante
La relación económica entre Mato Grosso e Italia ofrece una base concreta para ampliar los intercambios. Durante 2025, las exportaciones del estado brasileño al mercado italiano superaron los US$ 360 millones, principalmente mediante ventas de soja, carne bovina congelada y maíz. Estos productos reflejan el peso del agronegocio en la economía matogrosense y el interés por diversificar los destinos comerciales de su producción.
El desempeño exportador del estado también se refleja en las cifras generales de comercio exterior. Entre enero y septiembre de 2026, Mato Grosso registró exportaciones por US$ 26.500 millones hacia todos los mercados internacionales, un crecimiento del 16,9 % respecto del mismo período de 2025. El desafío que plantea la nueva estrategia consiste en transformar esa capacidad exportadora en una presencia más amplia en Europa y en oportunidades de industrialización dentro del propio estado.
La carne bovina y el valor del mercado europeo
La carne bovina ocupa un lugar destacado entre los productos con potencial para ampliar sus ventas a la Unión Europea. Según datos del Instituto Mato-grossense da Carne (Imac), en febrero de 2026 el bloque europeo pagó un promedio de US$ 6.082,14 por tonelada de carne bovina exportada desde Mato Grosso, un valor superior al registrado en mercados tradicionales como China.
Esta diferencia de precios representa una referencia comercial relevante, aunque no garantiza una rentabilidad superior para todos los productores o frigoríficos. El resultado económico de cada operación también depende de los costos de producción, procesamiento, transporte, certificación y cumplimiento de las normas de importación. Por ello, el acceso al mercado europeo requiere una preparación que abarque tanto la capacidad productiva como la gestión documental y los controles exigidos a los exportadores.
Cumplir las reglas será decisivo para aprovechar las preferencias comerciales
Durante la reunión, el procurador del Estado Diego Marques Santana Miyoshi, representante de la Sedec, señaló que el aprovechamiento de las oportunidades del acuerdo MERCOSUR–Unión Europea depende de la preparación de las empresas y de la coordinación entre las instituciones públicas.
La reducción de aranceles, cuando corresponda conforme al acuerdo y a sus condiciones de aplicación, no garantiza por sí sola el ingreso de una mercancía al mercado europeo. Las empresas deben demostrar que sus productos cumplen las reglas de origen y los requisitos sanitarios, de trazabilidad, certificación, regularidad ambiental y documentación aplicables a cada operación.
Esto exige que las compañías identifiquen anticipadamente las normas correspondientes a sus productos y mantengan registros que permitan demostrar su cumplimiento. La estrategia estatal busca facilitar esa preparación y coordinar la respuesta institucional frente a los obstáculos que puedan limitar las exportaciones. La aplicación de las preferencias comerciales dependerá de las disposiciones vigentes, los cronogramas pertinentes y las condiciones específicas de cada producto.
Una comisión permanente está en discusión
Entre las medidas analizadas figura la creación de una comisión permanente estatal que permita organizar la preparación de las cadenas productivas. La propuesta contempla identificar las exigencias de cada sector, coordinar acciones entre organismos públicos y detectar dificultades que puedan impedir o encarecer el acceso a los mercados internacionales.
La atención inicial estaría dirigida a los productos de origen animal, un segmento en el que los controles sanitarios, la trazabilidad y las certificaciones tienen especial importancia. La comisión podría ayudar a ordenar la información técnica y a orientar las acciones necesarias para que las empresas conozcan y atiendan los requisitos correspondientes.
Sin embargo, la comisión continúa siendo una propuesta en discusión. Su puesta en marcha, las competencias que tendría y el calendario de trabajo deberán ser definidos oficialmente antes de que pueda considerarse una estructura operativa.
Cooperación universitaria con instituciones italianas
La preparación empresarial también contempla una dimensión académica a través del Proyecto Eumerc, que prevé cooperación entre la Universidad Federal de Mato Grosso (UFMT) y las universidades italianas Roma Tre y Siena. La iniciativa propone desarrollar estudios, cursos y seminarios para ayudar a empresas e instituciones a comprender las reglas comerciales y los procedimientos relacionados con el acuerdo.
La formación técnica puede contribuir a que los exportadores identifiquen las adaptaciones necesarias y comprendan mejor las exigencias regulatorias del mercado europeo. La cooperación entre universidades también puede facilitar el intercambio de conocimientos y el contacto entre investigadores, organismos públicos y empresas interesadas en fortalecer los vínculos económicos entre Brasil e Italia.
Los resultados dependerán de la ejecución de las actividades previstas y de la capacidad para convertir los estudios y la capacitación en herramientas útiles para el sector productivo. La propuesta constituye una de las vías planteadas para complementar la coordinación institucional con una mayor disponibilidad de conocimientos especializados.
Italia como fuente potencial de capital y tecnología
La estrategia no se limita a incrementar las ventas de materias primas. La Sedec también busca atraer inversiones italianas que permitan ampliar el procesamiento industrial de la producción de Mato Grosso. Entre los sectores señalados por Miyoshi figuran la agroindustria, la bioenergía, las máquinas y los equipos industriales, además de los alimentos procesados.
El propósito es favorecer la transformación de materias primas en productos de mayor valor agregado dentro del estado. Una mayor industrialización podría diversificar la actividad económica y abrir oportunidades para incorporar tecnología, ampliar capacidades productivas y establecer vínculos más estrechos con empresas internacionales.
El delegado de la Italcam en Mato Grosso, André Schelini, destacó el interés de la entidad en conectar a gobiernos, universidades y empresas para apoyar la preparación del sector productivo e identificar oportunidades de negocio. La cooperación con compañías italianas se plantea como una vía para acercar inversiones y conocimientos al mercado local, aunque los proyectos concretos dependerán de las decisiones de los inversores y de sus evaluaciones de viabilidad económica.
El desafío de convertir las oportunidades en resultados
La iniciativa reúne tres objetivos complementarios: mejorar la preparación de las empresas para exportar, fortalecer la coordinación de las instituciones responsables y crear condiciones para atraer inversiones que impulsen la industrialización. El desarrollo de estas líneas de trabajo será relevante para determinar si las oportunidades comerciales se traducen en nuevas operaciones de exportación y proyectos productivos.
Para las empresas interesadas en ingresar al mercado europeo, el primer paso consiste en verificar los requisitos específicos de sus productos, incluidos el origen, las condiciones sanitarias, la trazabilidad, las certificaciones y la documentación ambiental y comercial. También será necesario comprobar qué preferencias arancelarias pueden aplicarse a cada operación y bajo qué condiciones.
La reunión entre la Sedec y la Italcam constituye una etapa de articulación institucional, no la confirmación de inversiones ni la puesta en marcha de todas las medidas debatidas. El alcance de la estrategia dependerá de las decisiones oficiales posteriores, la ejecución de las iniciativas académicas y la capacidad de las empresas para cumplir las exigencias del mercado europeo.
La entrada Brasil: Mato Grosso prepara sus empresas para el acuerdo MERCOSUR–Unión Europea y busca inversiones italianas se publicó en Prensa Mercosur.
Publicado por: Gilson Dantas Carmini









