Las exportaciones brasileñas hacia la Unión Europea aumentaron un 30,7 % entre mayo y septiembre de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior, según datos presentados por el Gobierno de Brasil. El resultado coincide con los primeros cinco meses de aplicación provisional del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, vigente desde el 1 de mayo. En el acumulado de enero a septiembre, las ventas brasileñas al bloque europeo alcanzaron aproximadamente US$ 44.200 millones, un incremento del 20 % interanual.
Cinco meses con un aumento significativo de las exportaciones
Las cifras fueron divulgadas el 13 de octubre por el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil, Márcio Elias Rosa, durante un acto oficial en Brasilia dedicado a los avances de la apertura de mercados internacionales para los productos agropecuarios brasileños.
El crecimiento del 30,7 % corresponde al período comprendido entre mayo y septiembre de 2026, comparado con los mismos cinco meses de 2025. Se trata de una etapa que coincide con la entrada en aplicación provisional del acuerdo Mercosur-UE, que busca reducir progresivamente las barreras comerciales y ampliar las oportunidades de intercambio entre ambas regiones.
El resultado refuerza la importancia del mercado europeo para la estrategia brasileña de comercio exterior. La Unión Europea reúne economías con una importante capacidad de compra y demanda productos industriales, materias primas y bienes agropecuarios procedentes de Brasil.
No obstante, para evaluar el impacto del acuerdo a largo plazo será necesario observar la evolución de las exportaciones durante los próximos meses y distinguir los efectos de las preferencias comerciales de otros factores, como los precios internacionales, la demanda europea, los tipos de cambio y las condiciones de producción.
Más de US$ 44.000 millones exportados entre enero y septiembre
En los primeros nueve meses de 2026, las exportaciones brasileñas a la Unión Europea sumaron aproximadamente US$ 44.200 millones, lo que representa un aumento del 20 % respecto del mismo período de 2025.
Los datos oficiales de comercio exterior también muestran que, entre enero y septiembre, Brasil registró un superávit comercial de alrededor de US$ 6.100 millones en sus intercambios con el bloque europeo. El resultado se explica por la diferencia entre las exportaciones brasileñas y las importaciones procedentes de la Unión Europea durante esos nueve meses.
El volumen comercial refleja la dimensión de las relaciones económicas entre ambos mercados. Para Brasil, el acceso a la Unión Europea ofrece oportunidades para ampliar las ventas de productos agropecuarios, minerales, manufacturas y otros bienes, mientras que el mercado brasileño constituye un destino relevante para las empresas europeas.
El crecimiento de las exportaciones también se produce en un escenario internacional caracterizado por tensiones geopolíticas y por la utilización de barreras arancelarias y no arancelarias. En ese contexto, la diversificación de destinos comerciales se ha convertido en uno de los objetivos de la política económica exterior brasileña.
El acuerdo Mercosur-UE y la reducción progresiva de barreras
El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a aplicarse provisionalmente el 1 de mayo de 2026, después de casi 27 años de negociaciones entre ambos bloques.
El instrumento contempla la reducción progresiva de aranceles para numerosos productos, además de disposiciones relacionadas con las reglas de origen, los procedimientos aduaneros y otras condiciones que regulan el comercio. Su objetivo es facilitar los intercambios y ofrecer un marco más previsible para las empresas que operan entre América del Sur y Europa.
La aplicación provisional permite que determinados compromisos comerciales comiencen a producir efectos sin esperar a que concluya todo el proceso institucional del acuerdo de asociación. Sin embargo, debe distinguirse de su entrada en vigor definitiva, que continúa sujeta a los procedimientos jurídicos y políticos correspondientes.
Las preferencias arancelarias tampoco eliminan automáticamente todos los obstáculos para exportar. Los productos deben cumplir las normas sanitarias, técnicas y de seguridad aplicables en el mercado de destino, además de satisfacer las condiciones específicas previstas para cada categoría comercial.
Para las empresas brasileñas, el desafío consiste en aprovechar las nuevas condiciones de acceso mediante una planificación adecuada, inversiones productivas y una estrategia que permita competir en calidad, precio y logística.
El Gobierno destaca la apertura de 700 mercados agropecuarios
El anuncio del crecimiento de las exportaciones a Europa se produjo durante una actividad gubernamental en la que las autoridades brasileñas también destacaron la apertura de 700 nuevos mercados internacionales para productos agropecuarios desde 2023.
La cifra representa mercados habilitados para determinados productos y no debe interpretarse como la apertura de 700 países diferentes. Un mismo país puede ofrecer varias oportunidades comerciales cuando autoriza la entrada de distintos productos agropecuarios.
La ampliación de esos destinos busca diversificar las posibilidades de venta de la producción brasileña y facilitar el acceso a compradores internacionales. Para el sector agropecuario, las autorizaciones sanitarias y los acuerdos técnicos pueden resultar decisivos para habilitar exportaciones que anteriormente no estaban permitidas.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, también destacó el crecimiento de los intercambios comerciales entre el Mercosur y la Unión Europea desde el comienzo de la aplicación del acuerdo. Según las declaraciones oficiales, el comercio entre ambas regiones aumentó en más de US$ 6.000 millones durante ese período.
Estos avances se enmarcan en una política de ampliación de mercados que combina negociaciones comerciales, cooperación diplomática y acciones para facilitar la entrada de productos brasileños en el exterior.
Diversificación comercial ante las tensiones internacionales
El aumento de las ventas hacia Europa adquiere relevancia en un contexto de incertidumbre para el comercio mundial. Las decisiones arancelarias de grandes economías y las restricciones que afectan a determinados productos pueden modificar las condiciones de acceso a los mercados y elevar los costos para las empresas exportadoras.
Frente a ese escenario, Brasil busca ampliar sus vínculos comerciales y reducir la dependencia de destinos específicos. La Unión Europea constituye uno de los mercados relevantes para esa estrategia, junto con los socios de América Latina y los principales compradores asiáticos.
La diversificación no supone abandonar las relaciones comerciales tradicionales, sino disponer de más alternativas para colocar la producción nacional y responder a las variaciones de la demanda internacional.
Sin embargo, un crecimiento registrado durante cinco meses no permite, por sí solo, concluir que se haya producido un cambio estructural permanente. La evolución de los flujos comerciales dependerá de la continuidad de la demanda, de las condiciones de competitividad y de la aplicación efectiva de las disposiciones acordadas.
Las empresas deberán convertir las preferencias en oportunidades concretas
El crecimiento del 30,7 % constituye un indicador relevante para el comercio exterior brasileño durante los primeros meses de aplicación provisional del acuerdo. Aun así, el impacto duradero del tratado deberá medirse mediante la evolución de las ventas, la diversificación de los productos exportados y la participación de nuevas empresas en el mercado europeo.
Las compañías brasileñas tendrán que identificar los productos beneficiados por las reducciones arancelarias, comprobar las reglas de origen aplicables y cumplir las exigencias técnicas y sanitarias correspondientes. También será necesario evaluar los costos logísticos, los canales de distribución y la competencia con proveedores de otros países.
Para el Mercosur, la relación con la Unión Europea representa una oportunidad para ampliar la integración comercial y fortalecer los vínculos económicos entre ambas regiones. Para Brasil, los resultados iniciales ofrecen una referencia positiva, aunque será la evolución de los próximos períodos la que permita determinar la magnitud y la sostenibilidad del crecimiento.
El desafío será transformar las condiciones comerciales favorables en exportaciones estables, mayor diversificación productiva y oportunidades concretas para las empresas brasileñas..
La entrada Brasil: Exportaciones a la Unión Europea crecen un 30,7 % tras el inicio de la aplicación del acuerdo con el Mercosur se publicó en Prensa Mercosur.
Publicado por: Gilson Dantas Carmini








