Introducción.
Adoptada en septiembre de 2015 por 193 naciones, la Agenda 2030 de la ONU representa el mas grande esfuerzo mundial para guiar el desarrollo humano hacia la sostenibilidad, la justicia social, la igualdad y la protección ambiental. Pero, con el plazo cercano, la aplicación global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el logro de sus 169 metas revelan desigualdades notables, enfrentando también retos estructurales y geopolíticos.
Resumen de la Agenda 2030 y los países que firmaron
La Agenda 2030 propone 17 ODS interrelacionados, que cubren la erradicación de la pobreza, la lucha contra el hambre, la igualdad de genero, el acceso al agua potable, la energía asequible, la acción por el clima, la protección de ecosistemas y el fomento de instituciones solidas. Su lema, «no dejar a nadie atrás», implica incluir todas las regiones y los grupos humanos vulnerables.
La Agenda fue aprobada formalmente en la Asamblea General de la ONU el 25 de septiembre de 2015. Un total de 193 Estados miembros firmaron el acuerdo, con destaque en Latinoamérica para: Argentina, Brasil, México, Chile, Perú, Uruguay, Ecuador, entre otros.
Por eso, la Agenda obtuvo un carácter universal, para utilizarla en paises avanzados y en desarrollo de la misma manera.
Países que no apoyaron la Agenda 2030
Aunque casi todos estuvieron de acuerdo, ciertas naciones como Corea del Norte, Siria y Venezuela prefirieron no participar debido a conflictos políticos o internos, eso redujo su involucramiento formal y acceso a algunos recursos y ayuda internacional.
Aplicación regional y países destacados
Para fines de 2025, la puesta en práctica mundial de la Agenda 2030 revela bastantes diferencias:
Los paises nórdicos de Europa (Finlandia, Suecia, Dinamarca, Austria, Noruega) estan siempre a la cabeza de la clasificación global de progreso ODS, superando 84 puntos de 100. España está entre los 15 primeros, logrando un puntaje de 80,7 y mejoras en 11 de los 17 ODS, y uno completamente completado.

Chile encabeza a Latinoamérica con 77,8 puntos, mientras que Colombia se posiciona notablemente en la región a pesar de dificultades estructurales.
Las naciones de Asia Oriental y del Sur han demostrado un crecimiento más acelerado desde 2015, con Nepal, Camboya, Filipinas y Bangladés evidenciando mejoras notables en sus indicadores ODS, aunque comenzaron desde niveles inicialmente más bajos.
Países en retroceso o con avances, insuficientes diría yo.
Casi la mitad, quizás el 50%, de las metas mundiales muestran un progreso, poco más que mínimo o, a lo sumo, moderado; un tercio de estas metas, para ser preciso un 33%, están paradas, o peor aún, han retrocedido desde el 2015, cosa empeorada por la pandemia y las recientes crisis geopolíticas.

EE UU. y muchos países en vías de desarrollo experimentan retrocesos, por razones como políticas nacionales opuestas a la sostenibilidad, falta de recursos, o quizás crisis políticas internas, claro.
África Subsahariana y algunos estados frágiles se enfrentan a “brechas de desempeño”, ¡que se han agrandado desde 2015! la pobreza extrema, la inestabilidad política, y un acceso muy limitado a financiación sostenible, todo eso frena el avance de los ODS.
Factores clave, y vaya obstáculos…
El 83% de los ODS están retrocediendo o estancados a nivel mundial, por un déficit de inversión terrible (se necesitan 4 billones de dólares anuales, ¡uf!), los altos niveles de deuda en países de ingresos bajos y medios, y la falta de mecanismos legales que obliguen a la efectiva implementación de la Agenda.
El consumo global insostenible y la exportación de residuos tóxicos, esas prácticas desgastan el progreso de las metas ambientales y la justicia social.
En Latinoamérica y el Caribe, la desigualdad y los problemas institucionales y modelos extractivistas, vaya, frenan los avances en los ODS, como la igualdad de género y educación de calidad, y también un trabajo decente.
Estado global del avance en las metas ODS 2025. Solo el 17% de las metas progresan bien, mientras que el 50% muestran avances mínimos o moderados y, ¡ojo!, el 33% está estancado o retrocediendo.
¿Será posible cumplir la Agenda para 2030? Las proyecciones hasta noviembre de 2025 revelan que, sin una aceleración tremenda y un impulso sin precedentes de la cooperación multilateral y la financiación pública y privada, casi todos los países no lograrán alcanzar la cantidad necesaria de metas para cumplir cabalmente los ODS en 2030.
Las metas que más retraso acumulan globalmente corresponden a sistemas alimentarios sostenibles, biodiversidad, uso de tierra y, la paz y las instituciones sólidas también.
| País |
Puntaje ODS 2025 |
Posición global |
Avances destacados |
Retos principales |
| Finlandia |
86.4 |
1 |
Educación, instituciones, clima |
Consumo insostenible |
| Suecia |
85.7 |
2 |
Igualdad de género, energía renovable |
Emisiones indirectas |
| Dinamarca |
85 |
3 |
Inclusión social, trabajo decente |
Agricultura sostenible |
| Austria |
84.8 |
4 |
Salud pública, infraestructura |
Consumo, residuos |
| Noruega |
84.4 |
5 |
Vida submarina, paz e instituciones |
Mercado energético |
| España |
80.7 |
14 |
Igualdad de género, salud, clima |
Industria, producción responsable |
| Chile |
77.8 |
32 |
Educación, reducción de desigualdad |
Agua limpia, ciudades sostenibles |
El problema de la falta de inversión, sumado a la disparidad en capacidades nacionales, realmente frena el progreso en las naciones más necesitadas o tocadas por crisis. Eso amplia, vaya, la diferencia en desarrollo.
Cálculos dicen que habrá avances, aunque solo a medias, en educación, salud y una que otra baja en la pobreza en zonas específicas como Europa, partes de Asia y América Latina, sin embargo, en la mayor parte de los paises firmantes no habrá mejoras generales ni estructurales.
Estados ausentes y sus porqués
Ya lo dijimos, Corea del Norte, Siria y Venezuela, fueron de los poquísimos estados que no firmaron, movidos por cuestiones políticas internas o choques con la diplomacia internacional. Esta ausencia complica la cooperación técnica y financiera con los organismos multilaterales, impidiéndoles cumplir el espíritu de la Agenda 2030.
Conclusión final
La aplicación de la Agenda 2030, a pesar de su relevancia en países punteros y sectores específicos, enfrentará en 2025 un frenazo global debido a la combinación de crisis económicas, ecológicas, políticas y financieras.
El consenso global se mantiene, aunque la fragmentación política y los problemas financieros, además de las crisis sistémicas, plantean desafíos reales para lograr los ODS universalmente. Es casi imposible cumplir todo para 2030; solo un cambio político colectivo y a toda prisa puede acercarnos a los objetivos pactados hace diez años.
La recepción social y la manera en que se ven las metas de la Agenda 2030 en los países que firmaron pinta un cuadro diverso. Hay mucho interés y compromiso en algunos lugares, pero también muchos problemas en otros.
Mirando la aceptación y percepción en el mundo
Los números actuales indican que en muchas regiones, especialmente en Europa, la gente entiende lo importantes y urgentes que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por ejemplo, cerca del 80% de los europeos piensan que la sostenibilidad debe ser una prioridad política esencial, que debe dirigir también su manera de comprar cosas.
Además, ¡un asombroso 75% de los europeos opinan que tanto gobiernos como empresas necesitan invertir MÁS en la puesta en marcha de los ODS! Lo que demuestra una clamorosa exigencia de la sociedad para impulsar esta agenda mundial. Pero… ¡sorprendentemente! Solo un 27% afirma incorporar siempre criterios sostenibles en su día a día… esto revela un hueco para progresar en la materialización de esa conciencia en hechos tangibles.
En otras tierras, la percepción podría verse influenciada por ambientes económicos, sociales, y culturales completamente diferentes. ¡Y ojo! En algunos casos, por la falta de información, o la ausencia de mecanismos eficientes de participación, claro.
Importancia vital de la participación ciudadana.
Una participación ciudadana, ACTIVAAAA… ¡es clave! Para que las metas de la Agenda 2030 sean aceptadas. Se trata de un fundamento primordial, asegura que las políticas que se crean realmente correspondan a las auténticas necesidades. Fomentando así, la vinculación de la gente con la sostenibilidad a LARGO plazo. En algunas naciones, las propuestas locales de participación ciudadana… ¡han reforzado el compromiso vecinal con los ODS! Permitiendo que la gente… se conviertan en impulsores del cambio, directamente en sus comunidades.
Ejemplos regionales, donde se ve la aceptación, y también los retos.
En España, particularmente en regiones como la Comunitat Valenciana, se impulsó la difusión y se sensibilizó con los ODS. Hubo alianzas con ayuntamientos, ONGDs, y la sociedad civil. Esto reforzó la idea que estos objetivos eran importantes a nivel local, mejorando la percepción.
En América Latina, por lo general la aceptación social es buena, sin embargo se enfrentan obstáculos. La desigualdad, la falta de educación sobre sostenibilidad y las restricciones institucionales, merman la percepción del avance y la eficiencia.
En naciones con graves crisis políticas o económicas, la agenda a veces es vista con escepticismo o incluso rechazo. Esto sucede por considerar que los objetivos globales están alejados de las necesidades diarias de la gente.
Barreras que impiden una mayor aceptación social.
Existe desinformación, y el acceso a datos claros y adaptados a lo local es pobre, no permitiendo saber qué son los ODS y su impacto en la vida diaria.
Las diferencias culturales y económicas influyen en la prioridad que la gente les da a estos objetivos.
Una comprensión tenue de logros concretos, inmediatos; eso merma la fe en las entidades responsables.
En resumen
En definitiva, la aprobación social de la Agenda 2030, es notable entre los signatarios, sobre todo en Europa; hay un pedido enfático a gobiernos y corporaciones para intensificar su involucramiento. A pesar de esto, convertir esta aprobación en acción y verdaderas transformaciones aún tropieza con dificultades ligadas a la información, la integración, y la confianza. Para un reforzamiento eficaz, es imperativo impulsar procesos participativos que capaciten a los ciudadanos, refuercen la comunicación, y manifiesten los ODS en ventajas visibles, directas, para el pueblo.
La entrada Realidad de la agenda 2030. se publicó en Prensa Mercosur – Imprensa Mercosul El diario online del MERCOSUR.